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Fertilización de Cobertura en Maíz: 6 preguntas esenciales

La fertilización de cobertura pasa a tener una importancia fundamental para los agricultores. Siendo el Nitrógeno el nutriente esencial y que va a contribuir decisivamente en el llenado de los granos.

 

Por: Everson Cavalheiro da Silva, Asesor Técnico Comercial Agrofértil.

 

En el cultivo del maíz tiene gran importancia la fertilización de cobertura, principalmente cuando hablamos de Nitrógeno: el cultivo necesita de 20 a 22 kilos de Nitrógeno para producir una tonelada de granos. Cuando queremos lograr altos techos productivos, es muy importante aplicar de la forma correcta y en momento adecuado el Nitrógeno en cobertura para lograr maíces de alto rendimiento.

Durante todo el ciclo del maíz, el Nitrógeno va aportando nutrientes para la planta, formando proteínas que van a ayudar en el llenado de los granos. Si bien eso le ayuda en el proceso de la fotosíntesis, el maíz usa ese Nitrógeno durante todo su ciclo. Por lo tanto, debemos aportarlo, si bien ya se hizo la fertilización de base con todos los otros nutrientes junto con la siembra.

 

 

Debemos seguir aportando Nitrógeno (fertilización de cobertura), porque el suelo con la materia orgánica no es capaz de disponer la cantidad necesaria si buscamos mayores rindes del cultivo. El maíz define en gran parte su potencial productivo en las etapas iniciales de su ciclo entre los estadios (V-2 a V-6), siendo el Nitrógeno uno de los nutrientes mas importantes para el llenado de los granos. ¿Y cómo manejar de forma profesional y con mayor eficacia este nutriente?

 

 

¿Para qué?

¿Qué beneficio ofrece la fertilización de cobertura? Está directamente relacionado a un gran aumento de la productividad. La genética de los maíces actuales tiene gran capacidad productiva, o sea, son muy responsivo a la fertilización: en resumen cuanto más “comida” le demos (o sea, más aporte de Nitrógeno), más va a entregarnos en concepto de rinde final.

 

¿Cuánto?

La recomendación es mantener de 20 a 25 kilos de Nitrógeno para lograr una tonelada de granos, siendo que el nutriente debe estar en forma disponible a la planta. La calidad de la formulación también es importante para este elemento lo cual no debe ser un producto con mucho polvo, porque el mayor problema que tenemos con el Nitrógeno es el almacenamiento; es muy sensible a la humedad y puede producirse empedramiento, con pérdidas importantes para el productor. Las investigaciones recomiendan hoy de 20 a 21 kilos de Nitrógeno por tonelada de granos de maíz a producir.

 

 

¿Cuándo?

Tenemos una parte de la fertilización en la siembra, pero en estadios iniciales (v-2 a V-6) que ocurre la definición del potencial productivo del cultivo debemos complementar con la cobertura: dependiendo del nivel de inversión y cuánto buscamos alcanzar de rinde, la inversión en Nitrógeno se hace necesario para altos rindes. Lo recomendado por las investigaciones hoy es que la fertilización de cobertura se lleve a cabo entre 10 y 20 días después de la emergencia de la planta de maíz.

 

¿Por qué?

Porque el maíz todavía es nuevo y tiene todo el tiempo para aprovechar ese Nitrógeno que le va a ser brindado en cobertura, y que va a aportar mucho rinde en el final. Por eso debemos aprovechar bien la época… no demorarse mucho, porque durante la fase principal donde la planta va a buscar comida del suelo, ese Nitrógeno le va a aportar más cuanto más cerca de la siembra esté disponible.

El Nitrógeno se va a disolver con la lluvia o con la humedad, va a entrar por las raíces en el sistema metabólico de la planta y le va a aportar nutrientes. Pero no es un producto que queda en el suelo, ya que se va lixiviando con el tiempo. El Nitrógeno siempre tiene que ser aplicado cuando tenemos buena humedad en el suelo, porque ahí se da su máximo aprovechamiento. Con humedad (previo a una lluvia sería ideal), la planta absorberá mucho más y no vamos a tener pérdida del Nitrógeno.

 

 

¿Es necesario?

El Nitrógeno en cobertura es hoy una necesidad. Tenemos mucha inversión en la genética del maíz los cuales tienen alta capacidad de rinde. Hoy los suelos cultivados en Paraguay son corregidos (que se vienen trabajando con cal agrícola, yeso agrícola y manejo con maquinaria para des compactación) , estas prácticas nos llevan a un nivel de rinde superior . El agricultor por su lado siempre quiere mayor rentabilidad y bajar costos. La fórmula mágica para ahorrar costos es producir más por unidad de área y vender mejor su producto.

Buscamos producir cada vez más, pero en contrapartida debemos dar más comida al suelo, que a su vez se la dará a la planta.

 

¿Qué ganamos?

Además de cuidar los suelos, la inversión en Nitrógeno significa dinero en el bolsillo del productor: por cada dólar que invierte, le retornan 5. Esta inversión es válida y responde mucho en productividad. Eso también dependerá de la genética sembrada en su área.

8 marzo, 2021
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